CÓMO HACER TESTAMENTO EN ESTADO DE ALARMA – CORONAVIRUS

La crisis que estamos viviendo a causa del Covid-19 hace que muchas personas, pensando en su familia, quieran hacer previsiones ante la posibilidad de enfermar.


En la situación normal, bastaba con ir al Notario para otorgar el testamento, ¿pero qué pasa si en esta crisis de coronavirus te das cuenta de la necesidad de poner en orden tu patrimonio en caso de muerte entre tus familiares y/o amigos?


La respuesta a esta pregunta es distinta en función de cual sea la vecindad (residencia habitual) del testador, pues el Código Civil Catalán, legisla de manera distinta a como lo hace el Código Civil Español.

TESTAMENTO EN ESPAÑA EN PLENA PANDEMIA POR EL COVID-19

El Código Civil Español prevé en su artículo 701, una forma de otorgar testamento en tiempos de epidemia, “En caso de epidemia puede igualmente otorgarse el testamento sin intervención de Notario ante tres testigos mayores de dieciséis años”.

No pueden ser testigos:

a) Aquellos que no entiendan el idioma del testador.
b) Los que no tengan el discernimiento necesario para desarrollar su tarea de testigo.
c) Ni tampoco los herederos, legatarios o sus cónyuges, los parientes próximos dentro del
cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad.

Una vez otorgado, este testamento tendrá validez mientras dure la epidemia y durante los dos meses posteriores a la misma.


Pero cuando acabe la epidemia,

I. ¿Qué ocurre con el testamento si sobrevives, y, afortunadamente, no lo has necesitado?

El documento pierde toda validez a los dos meses y tendrás que ir al notario de la forma
habitual.

II. ¿Y si el testador muere durante la epidemia o los dos meses posteriores?

Que los beneficiarios tienen tres meses, a contar desde el día de su fallecimiento, para acudir a un notario para elevarlo a público y que pueda tener validez.

TESTAMENTO EN CATALUÑA EN PLENA PANDEMIA POR EL COVID-19

En el caso de Cataluña, como hemos indicado, la legislación es diferente, pues el Código Civil Catalán, prohíbe expresamente en su artículo 421-5.3, el testamento otorgado únicamente ante testigos, de modo que la solución dada por el Código Civil Español para casos de pandemia NO es de aplicación para los testadores que tengan vecindad civil catalana.

¿Qué testamento pueden otorgar las personas con vecindad civil catalana?

Ante la imposibilidad de otorgar un testamento notarial, debido al estado de alarma, la única
opción, es a través del llamado testamento ológrafo, más conocido como el testamento de puño y letra.

El testamento ológrafo se encuentra regulado en los artículos 421-17 a 421-19 del Código Civil de Cataluña.

Para que el testamento ológrafo sea válido deben cumplirse los siguientes requisitos:

  1. Ser mayor de edad o menor emancipado.
  2. Que esté escrito y firmado de manera autógrafa por el testador con la indicación del lugar
    y la fecha del otorgamiento. Si contiene palabras tachadas, enmendadas, añadidas o
    entre líneas, el otorgante debe salvarlos con su firma.
  3. Que se presente ante el notario competente a fin de que sea adverado y protocolizado.

En los testamentos ológrafos una vez otorgados, tras el fallecimiento del testador, los interesados disponen de un plazo máximo de 4 años para presentar el testamento ante el Notario para adverar su autenticidad y protocolizarlo.

Es importante asesorarse antes de otorgar el testamento, a fin de que éste cumpla con todos los requisitos de forma, así como, que su contenido sea conforme a Ley, pues es fácil que se declare nulo. Nuestro despacho le ofrecerá un asesoramiento detallado, consúltenos.

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su situación es urgente incluso personal.

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MALTRATO PSICOLOGICO COMO JUSTA CAUSA DE DESHEREDACION

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DOCTRINA JURISPRUDENCIAL DEL TRIBUNAL SUPREMO. DERECHO DE SUCESIONES.

Traemos a colación la Sentencia de 3 de junio de 2014, que ha de ponerse en relación con la más reciente del 30 de enero de 2015, que deben ser destacadas porque realizan una labor de adaptación a la realidad social de una norma del Código Civil, en concreto la contenida en el art. 853, apartado 2º del Código Civil, relativa a la causa de desheredación por injuria o maltrato de obra.

El Tribunal supremo, en estas dos Sentencias –que conforman doctrina jurisprudencial por ser dos sentencias en el mismo sentido- incluye como causa de desheredación, dentro del maltrato de obra, el maltrato psicológico.

Las dos sentencias reseñadas realizan una adaptación del derecho de sucesiones a la nueva realidad social, cumpliendo con el mandato del art. 3.1 del Código Civil, del que no puede quedar al margen el derecho de sucesiones, donde tradicionalmente los preceptos, se han interpretado de forma excesivamente rígida o literal, muy alejados en algunas ocasiones de los valores sociales, culturales e incluso tecnológicos del momento.

Desde el punto de vista de la aplicación técnica, las sentencias precisan dos ámbitos:

  • Las causas de desheredación, tradicionalmente de interpretación estricta, lo son respecto de las causas mismas tipificadas, es decir, las causas de desheredación son las que contempla el Código Civil y no otras.

Refiere la sentencia:

Las causas de desheredación son únicamente las que expresamente señala la ley (art. 848 del Código Civil) y ello  supone su enumeración taxativa, sin posibilidad de analogía, ni de interpretación extensiva (…)

  • A continuación se indica que, una cosa es que el intérprete intente añadir una causa distinta a la ya establecida y otra cosa es que, alguna de las causas ya tipificadas tienen una conexión con la evolución de los valores sociales del momento donde tienen que ser aplicadas.

Refiere la sentencia:

Esto no significa que la interpretación o valoración de la concreta causa, previamente admitida por la ley, deba ser expresada con un criterio rígido o sumamente restrictivo.

Esto es lo que ocurre con los malos tratos o injurias graves de palabra como causas justificadas de desheredación (art. 853.2 del Código Civil), que, de acuerdo con su naturaleza, deben ser objeto de una interpretación flexible conforme a la realidad social, al signo cultural y a los valores del momento en que se producen.

Cuando se promulgó el Código Civil, el maltrato de obra estaba pensado, de acuerdo con la realidad social del momento, en el maltrato físico. También se consideraba cuando se daba de facto una negativa totalmente injustificada a dar alimentos, pero el maltrato de obra era básicamente físico.  Las dos sentencias referidas lo que recogen es que, este maltrato, de acuerdo con la realidad social de los tiempos, es extensible a una de las vertientes que definen la realidad de nuestros tiempos, que es el maltrato psicológico, que se da en muchos ámbitos y también en el de las relaciones paterno-filiales.

Estas causas que tienen un claro componente con los valores sociales y morales del momento, son aquellas que jurisprudencialmente se pueden actualizar, haciendo una labor de adecuación a la realidad social cuando el legislador no ha modificado lo que actualmente es una causa totalmente admisible.

Desde el punto de vista axiológico la sentencia lo conecta con el art. 10 de la CE que protege la dignidad de la persona y que no puede ser vulnerada en el ámbito de las relaciones paterno filiales y aunque, como dice el ponente de estas Sentencias, D. Francisco Javier Orduña no se tiene un derecho a ser querido, sí se tiene derecho a ser tratado con un mínimo de dignidad en los aspectos que conforman las relaciones paterno filiales.

Refiere la sentencia

La inclusión del maltrato psicológico sienta su fundamento en nuestro propio sistema de valores referenciado, principalmente, en la dignidad de la persona como germen o núcleo fundamental de los derechos constitucionales (art. 10 CE) y su proyección en el marco del derecho de familia como cauce de reconocimiento  de los derechos sucesorios, especialmente de los derechos hereditarios de los legitimarios del causante, así como en el propio reconocimiento de la figura en el campo de la legislación especial;  caso, entre otros, de la Ley Orgánica de protección integral de la violencia de género, 1/2004.

RENUNCIA A LA HERENCIA?

La enemistad o nula relación con el fallecido, no hace renunciar a una jugosa herencia.
La herencia se puede aceptar a beneficio de inventario, de forma que el heredero sólo responderá de las deudas que pueda tener la herencia con los bienes que la componen, nunca con los suyos propios, evitando los efectos negativos de tener que asumir las deudas del fallecido, y teniendo derecho a deliberar por 30 días, una vez visto si el balance ofrece un resultado positivo o negativo.
Veamos 2 ejemplos de motivos para renunciar:
1. Un coste fiscal por el impuesto de sucesiones inasumible, dado que los valores fiscales en ocasiones son iguales o superiores a los valores de mercado de muchos inmuebles.
2. Muchas deudas del fallecido, de forma que no puede asegurarse el resultado del balance positivo, y dudas sobre que no aparezcan nuevas deudas.
La renuncia se formaliza de diversas maneras, normalmente por escrito, ante el Juez ya iniciado el trámite procesal.